viernes, 9 de febrero de 2018

Nada

Cemento y el trombón,
tromboso,
tose,
carraspea,
amablemente obsequia misas de difunto,
cuerpo ausente de mujer amada,
pedacito de cal,
buen ron para ir con gusto a los velorios.
MAX ROJAS
Nada,
ni un buen pensamiento
esta mañana de tres grados
bajo cero / bajo lluvia / bajo cascajo

nada que habite mis pulmones
y los haga agujero negros

nada de arsénico por las arterias
o de escalofríos nocivos
o de dolor en el ventrículo izquierdo
de este órgano pertrechado

nada del viernes en lunes
ni de la ausencia de la rabia por perderlo todo
un día de invierno en altamar
mientras sueño que puedo soñar con la nada
desmembrada en traguitos de mezcal
con cemento y el trombón,
  tromboso,
               que tose,
                          y carraspea,
sobre occisos que andan en pleno sol raquítico
como si no supieran de zombis en la estación Buenavista,

hoy no tengo nada,
ni aristas en mi decálogo de tragedias
ni sombras que me hostiguen en cada esquina,
nada de silencio en esta ciudad de piedra que ruge escombros
nada – te digo – bajo la constelación de luciérnagas
que se trepan en mi cuerpo
para amablemente obsequiar misa de difunto
mientras ando náufrago
un día que no tiene nada,
ni olvido entre los dientes
ni alas para romper el oleaje
ni un cuerpo ausente de mujer amada,
ni un pedacito de cal,
ni un buen ron para ir con gusto a los velorios
y mirar con ganas
la descomposición de un cuerpo
que bien podría ser el mío, tumbado
disecado por la excentricidad que me atormenta,
como si no tuviera algo más importante que hacer
esta mañana en la que no tengo nada, ni siquiera en qué pensar.

martes, 21 de noviembre de 2017

Halcón Negro

La poesía
es un campo de batalla implacable
una vida imperfecta
el pelotón de avispas negras
en espera del fusilamiento.

La hoja limpia es Iraq / Afganistan
toda Sodoma y Gomorra.

Una hermosa playa
el recio sol
la primer bala es el amor
un maldito halcón negro / ruleta rusa
del deseo / placer y odio.

En medio de la tormenta
me refugio en la trinchera
detrás del café instantáneo
me olvido entre versos
y golpeo la posibilidad
de no tener una vida larga
aburrida o poco interesante.

Un rifle en el tintero
las teclas granadas
explotan una tras otra
ráfaga de violencia y sangre.

El halcón negro rasga mi cordura
para que las palabras se desplomen
como casquillos calientes sobre el papel
y si resulto herido
que sea un convoy de morfina
quien me rescate
de la estupidez inconsciente
de morir con gangrena
degollado / quemado
con el cuerpo desmembrado
en búsqueda del madrazo preciso
del proyectil fulminante
de la prosa que impacte
directo en el blanco.

Sólo los muertos
han visto el fin de ésta guerra.

Por eso escribo
para morir en una línea de dolor
y no convertirme en su rehén
tragarme el auxilio
aspirar la amargura
desdicharme el corazón.

Soy adicto a esta guerra
que no siente orgullo de matar a alguien
ni se aflige
por el miedo de perderlo todo
se derriba / se aniquila y se encuartela
condenándome a no salir vivo de aquí
sino es hasta quemar / mi último cartucho.

viernes, 13 de octubre de 2017

Alexis

"We're reeling through an endless fall"
BAND OF HORSES

Alexis es la oxidación de mis ojos
un aeroplano que cicatriza el cielo
el sueño que se sumerge en ácido
la distancia equidistante entre la noche
y un poeta invisibilizado del tercer mundo

Alexis puede crear las constelaciones en su vientre
dejar sus miedos olvidados en el saco azul
cocinar sin mirar los ingredientes
dormir todo un día
congelar sus manías
enlatar los planetas
volar para alcanzar la hora cuando vamos tarde
dibujar con un relámpago la gravedad de mis tristezas

Alexis sabe como prender el sol
sumergir un submarino a la mitad de la cama
ronronear con la garganta
degollar al más incauto
hacer flotar mi terquedad con un sólo suspiro

Alexis sabe desarmarme con una sola gota de sal
buscar mi inconsciente en un cajón lleno de náuseas
ser luciérnaga con insomnio
la canción más bella
el capricho que altera todos mis demás placeres

Alexis puede ser un segundo de caos / o de sosiego
o de rabia / o de incertidumbre
y aún así seguir ardiendo antes de irse a dormir

Alexis huele a noche estridente / a rojo carmín
su cuerpo sabe a otoño / a densa neblina

Alexis es la oscuridad de Buenos Aires
la humedad de Lima
el tráfico de México
el último / último trago
la desolación dividida
un abismo que puedo hacerme morir
con los ojos abiertos
mientras estranguló las estrellas.




miércoles, 4 de octubre de 2017

La Suave PatRIa

“Diré con épica sordina:
La Patria es impecable y diamantina”
RAMÓN LÓPEZ VELARDE

El pintor argentino Fernando Fader (1882-1935) estaba convencido de que para definir a una nación, el verdadero arte era el paisajismo. En este contexto, José María Velasco (1840-1912), Dr. Atl (1875-1964) o Luis Nishizawa (1918-2014) serían, en definitiva, algunos de nuestros mejores exponentes nacionales, a pesar de que la cultura contemporánea mantenga como vanguardia y punto de referencia artística al muralismo mexicano; movimiento cultural que nos brindó sobresalientes caudillos y maravillosas obras, particularmente durante las primeras décadas del siglo XX.
El arte es la conciencia de un pueblo. Pero así como no hay comunidad sin arte, tampoco surge el arte si no existe una convivencia entre distintas personas en un suelo común. El estilo paisajista mexicano, iniciado por los artistas viajeros del siglo XIX, fue retomado en cierta medida por los movimientos nacionalistas durante el cambio de siglo para construir una identidad desde los orígenes de la tierra. No es casualidad por ello, que los autores dedicaran una parte importante de su obra a la representación del paisaje; retratos exclusivos de volcanes, montañas, ríos y valles describieron entonces el rostro geológico, filosófico e histórico de México.
El pasado 15 de septiembre (fecha de la independencia mexicana, conmemoración que de lo festivo ha desplazado a lo simbólico), se celebró en Ladrón galería, ubicada en la colonia Buenos Aires de la Ciudad de México, un happening que oficializó e inauguró la muestra Patria, impecable y diamantina, del artista multidisciplinario Santiago Robles (Ciudad de México, 1984). La curaduría, realizada por Christian Barragán (Ciudad de México, 1985), incluye un mural público —dispuesto en las cercanías de la galería,  esquina de las calles Solis Quiroga y Bolaños Cacho— que le otorga un giro semántico a la obra del poeta mexicano Ramón López Velarde. Con el propósito de generar reflexiones y contrastes históricos en torno a la idea de nación, la obra procesal y cíclica —realizada de forma colaborativa entre rotulistas y artistas de la zona— procura mantenerse en el eje de una esquina urbana destinada al desecho de basura, de la acumulación de ésta y de su abnegada desaparición, de su limpieza constante y de su nuevo inicio cada día que pasa y que genera una nueva acumulación de basura en dicha esquina.  

Cabe recordar que la colonia Buenos Aires —originalmente hogar de un gran número de fontaneros y vendedores de herramientas— a partir de los años 40, con el auge del automóvil y los oficios relacionados con éste, se transformó en un barrio asociado a la venta de autopartes. A partir de la década de los noventa, la colonia comenzó a llamar la atención de artistas debido a la carga simbólica que adquirió, pues se trata de una zona relacionada con una cultura trash de uso y deshecho, tan común en las democracias actuales. Con el tiempo, surgieron asociaciones contraculturales hasta que recientemente se instauraron espacios artísticos de autogestión.
Con un estilo que nos remite a la cultura subterránea, y a la vez con el uso de los colores patrios, la pieza a muro presenta el verso 'Patria, impecable y diamantina', de López Velarde, junto al busto de éste en alto contraste, como si la tinta con la que fue elaborado comenzara a escurrirse por el muro que lo sostiene, haciendo alusión quizá al deslave de los falsos ideales con los que se ha construido este país.
Para actualizar las condiciones y características descritas en La suave patria, Santiago Robles y el poeta Benjamín E. Morales (Ciudad de México, 1984), intervinieron fragmentos del poema —los cuáles se presentan en el interior de Ladrón—, resaltando letras que al leerse juntas forman palabras relacionadas con distintos contextos modernos del país: CORRUPCIÓN / NARCOTRÁFICO / DESAPARECIDOS. Es evidente que después de un siglo, Robles no hace referencia a montañas, valles o ríos para resaltar las características de un arte nacionalista. En cambio, utiliza el verso para hacer hincapié en los fallos que hemos tenido como nación para integrarlos con los ideales de una figura icónica —la de López Velarde— y proponernos una variable dentro del arte colaborativo que ha venido desarrollando en los últimos años. Es quizá en este nuevo contexto que podemos ver la intención del artista por juntar e involucrar a un público amplio, al barrio, a los artistas y a los versos para organizar un anti-grito proclamando: ¡Viva Monsanto! ¡Viva McDonald’s! ¡Viva la sangre! ¡Viva la corrupción!, nombrando así ¿lo que no somos, no nos representa o define? Permitiéndonos recordar que ahí sigue nuestra cultura, como nuestros artistas o poetas (revolucionarios/marginados) como nuestros espacios públicos y muros (algunos olvidados, ignorados, devorados por la publicidad o las campañas políticas, destruidos por los sismos o tapados por la basura). Pero la mayoría, listos para plasmar las grandes ideas, fantasear, unir, parafrasear, convertirse en nuevos paisajes o en nuevos versos, generar un ideal contemporáneo de nación, de patria impecable y diamantina lugar, de expresión para cada uno de sus ciudadan@s y por cada una de sus calles.



viernes, 29 de septiembre de 2017

Gris

Si nunca hubiera levantado la frente
el firmamento no sería gris
si nunca hubiera amado a una mujer
mi conciencia estaría mas limpia.

Si los orgasmos fueran pasajeros
el cielo dejaría de existir.

jueves, 1 de junio de 2017

Lo Negro de tus Párpados

El invierno revolcó tu ausencia
estornudo de enero en tus cabellos
hojas secas
que desgarran frutos en tonos dorados
tus colores.

Hundidas bajo las palabras
luciérnagas fluorescentes
custodian mi conciencia
fantasma de humo denso
que persigue al ómnibus
como una sombra en el techo
de una habitación que resguarda
nuestros cuerpos
descompuestos [ poseídos ]
excitados por las madrugadas
de Buenos Aires.
Tango en tus caderas
tango entre tus muslos
entre tus senos
en tu vagina incendiaria
desesperación silenciosa
de las auroras boreales
que se consumen entre un cigarro
el vino descorchado

y lo negro de tus párpados

que llevan mis estrellas a la mar.