viernes, 29 de septiembre de 2017

Gris

Si nunca hubiera levantado la frente
el firmamento no sería gris
si nunca hubiera amado a una mujer
mi conciencia estaría mas limpia.

Si los orgasmos fueran pasajeros
el cielo dejaría de existir.

jueves, 1 de junio de 2017

Lo Negro de tus Párpados

El invierno revolcó tu ausencia
estornudo de enero en tus cabellos
hojas secas
que desgarran frutos en tonos dorados
tus colores.

Hundidas bajo las palabras
luciérnagas fluorescentes
custodian mi conciencia
fantasma de humo denso
que persigue al ómnibus
como una sombra en el techo
de una habitación que resguarda
nuestros cuerpos
descompuestos [ poseídos ]
excitados por las madrugadas
de Buenos Aires.
Tango en tus caderas
tango entre tus muslos
entre tus senos
en tu vagina incendiaria
desesperación silenciosa
de las auroras boreales
que se consumen entre un cigarro
el vino descorchado

y lo negro de tus párpados

que llevan mis estrellas a la mar.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Sharon Tate

Es asesinada
la madrugada del 9 de agosto de 1969
dieciséis puñaladas
veintiséis años convertidos en una mancha roja
en la entrada de una mansion de Bervely Hills
la panza en gestación / procreó la muerte
la familia Manson
no tuvó piedad del primogénito / ni de nadie

ayer por la tarde murió Susan Atkins
autora intelectual del crimen
fue sometida a cirugia cerebral
sus neuronas saltaban como palomitas de maíz
en el tostador del subconciente demolido
tuvo parálisis los últimos días de su vida

a las tres y diez de la madrugada
me levanto para ir al baño
hay cucarachas que vuelan
por toda la habitación
tratan de morderme
las atrapo y exprimo sus cuerpos
dejo sus restos por todo el piso

voy hasta tu habitación
entro sigilosamente para no despertarte

no estás

mi cuerpo se comienza a llenar de ronchas
la comezón es una avispa que zurce mi piel
tengo temperatura / a pesar de ello
pienso que mañana
no tendré que ir a trabajar
me hace feliz

a las cinco de la mañana con cincuenta minutos
una voz desde el despertador dice:
ningún herido, todos terminamos muertos
abro los ojos / despierto / o creo despertar.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Impares

Pienso en tu reflejo imperfecto de procurar dejar impares tus calcetines, separarlos accidentalmente para que después tengan la voluntad in/propia de buscar su correspondiente. Que lindo que los dejes libres y hacer de tu perfección asimétrica una de las cualidades más lindas cuando te desnudo y observo que tus calcetines son diferentes, uno con el otro, como nosotros, pero que andan juntos, como nosotros, dentro de las botas que andan sobre el cemento, los charcos, el tráfico o los pesados nubarrones de la ciudad, como nosotros también. Será que nos hemos convertido en un par de calcetines impares que andan por ahí en busca de un par de ojos color miel y otros bien oscuros, que nos hagan juego siempre con el corazón histérico que nos ata a los dos.

viernes, 11 de noviembre de 2016

11 · 11

Soy Miguel Torres, comencé a escribir aquí el 11 · 11 · 11 desde una computadora en una de las habitaciones sin ventanas de la planta baja del Palacio de Minería, entonces trabajaba en el posgrado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México. Hoy, 11 · 11 · 16 escribo desde una pequeña oficina con grandes ventanales del cuarto piso del edificio B de la Facultad de Medicina, Ciudad Universitaria, misma Universidad, diferente ordenador, quizá el mismo clima y el mismo día gris de hace 5 años, cuando inspirado por una novela de Roberto Bolaños, una canción de los Fabulosos Cadillac y el viaje a Lima, provocaron la primer entrada en este blog.

¿Qué ha sucedido desde entonces?

Más viajes, más viejo, más amor y más desamor y más amor del bueno y más versos y más cervezas noqueadas por mi hígado, y más paisajes borrosos y más días de lluvia y más días perdidos y más poemas escritos y menos cabello en mi cabeza y menos verdad en mi rostro y más suciedad en mis ojos y menos culpas en mis manos y un cúmulo de emociones conjestionadas en mis pulmones y una mancha roja en el corazón y más batallas ganadas sobre la cama y menos en el quirófano y más vidas regaladas y más vidas prestadas y más vidas ausentes y menos memoria en el disco duro de mi tálamo hipotálamo y más noches largas y más citas textuales y más errores ortográficos y más sueños stereo y menos paseos inmorales y menos cancines cantadas con el viento y más estrellas fugaces y cigarros apagados y piscos secados y labios oro rubí encendiados y menos películas mudas b/n y más a color y en 3d y 4d y más velocidad por las noches y menos puentes y persecuciones por neza y más alcoholimetros esquivados y más alcoholicos amigos y más noches frente a la playa y más contelaciones borradas con el lapicero de mi dedo índice a puntando al cielo y más cuartos de hotel olvidados en Jesús María y más recuerdos del mar y menos cervezas Pilsen y más gente en el metro y en el metrobus y en los museos y en la plancha del zócalo y en todas partes y más vacíos que dos no pueden respirar y más sueños merecidos y más trayectorias sin final y más placer sobre nuestras miradas y más tu y menos yo y menos soledad y tragos olvidados y peleas con nadie y menos diálogos y menos textos y menos distancias y más neblina y más [sin]razón y más deciciones sobre el tiempo y más olvido y más espera y más indiferencia y más espacio y más después y más historias y menos finales y más entradas [50] en este blog que no sé si alguien lea o le importe leer o nodejedeiportarlesihayalguienqueescribeenel.

"después de todo uno nunca deja de ser un gran don nadie. y está bien."
R. Israel Miranda

jueves, 10 de noviembre de 2016

Caballos de Espuma

Mi cabeza es el manicomio de las palabras mal escritas
el espacio vació que nadie se atrevió a rayar
un recuerdo es una palabra que no se piensa por sí misma

las palabras son mudas, pero te joden los oídos
[te perforan los ojos]
una palabra oculta bastará para enfermar mi alma.

Mi adicción a las palabras comenzó cuando probé una

y no pude resistir excitarla para que follara con otra y con otra,
provocando los hechizos que consumaran su irreverente obsesión
a no decir nada

[diciéndolo todo]
con énfasis en sus errores.

Mis palabras son caballos de espuma sobre el mar

una flota de la conchesumadre que no respeta
[ni a la puta ortografía de la conducta humana]
que sólo sabe seguir órdenes
conceptos abstractos de una desesperada flagelación.

Mi manicomio está atiborrado de palabras rechazadas por la razón

[razón] insulsa de embotellarte la cabeza en confundimos
que devoran el placer
de callarte la puta boca con el simple recurso que da la palabra
provocando lo bello, lo sublime, lo jodidamente eterno
que rodea todo lo imposible de una mente desenfrenada.

[cómo la mía]

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Estrella Maluna

El domingo por la noche trataba de terminar un texto para un amigo de la Facultad que ahora esta haciendo arte conceptual. Estaba metido en pleno pos - modernismo cuando sonó el teléfono que Alexis había dejado muy cerca de mi.

Era mi hermano. Su hija, mi sobrina, Mariel, tenía una tarea importantísima que hacer: su misión era llevar al colegio un poema de 28 versos que rimara y de paso fuera lindo. Vaya, - hermano, tu que escribes poemas, ayúdame con la tarea de Mariel. Obviamente le dije que no sabia escribir poemas que rimaran, que el verso había comenzado a ser libre desde hace mucho tiempo, que en tal caso, era mejor buscar a algún rapero o hip - hopero para que su brillante flow sirviera para un diez en la tarea de Mariel.


No me hizo caso evidentemente y no teníamos un rapero o un hip - hopero que nos ayudara en tal caso. En seguida me puse a buscar y leer poemas para niños en internet. Todos me parecían algo estúpidos, la rima ere forzada, el tema tonto. Al final de un par de visitas por páginas llenas de anuncios, encontré un poema, con algunas rimas, encontré un cometa, en búsqueda de su estrella perdida:


Un cometa
preguntó a la luna,
¿dónde está mi estrella?,
¿dónde está Maluna?

¿La estrella Maluna...?
no sé quién es,
responde la luna
segundos después.

¡No puede ser!
la estrella Maluna
es la estrella más bella
que el Universo puede ver.

La más elegante,
la más presumida,
la estrella más hermosa
que todos admiran.
Pero búscala en Júpiter,
responde la Luna
Urano o Plutón, allí puede andar
jugando en un cráter / brillando en el mar
¡Gracias por tu ayuda!
respondió el cometa,
y se fue a buscarla
por todos los planetas.

Buscó por la Tierra.
Venus y Mercurio,
y llegó a Neptuno
camino a Saturno.
Al final encontró a Maluna,
orbitando entre Marte,
la estrella feliz
sonreía radiante.

Ahora me pregunto, si el poema que por supuesto modifiqué a mi agrado, funcionaria para un diez, o si le gustaría a quienes lo escucharon o por sus ojos pasó, o si Maluna habría llegado, hasta la frente de Mariel.

jueves, 27 de octubre de 2016

Corazón Delator

Un señuelo
hay algo oculto en cada sensación
ella parece sospechar parece descubrir en mi
que aquel amor
es como un océano de fuego
oh mi corazón se vuelve delator
la fiebre volverá de nuevo.
 
SODA STEREO 

Su amor fue un pájaro negro
que salió huyendo
de un nido espinado entre mi sombra

desde entonces despierto y galopo
como el tiempo escurrido por la regadera
como las luces de los navíos que atraviesan
el oscuro tráfico de mis sueños retrasados
los que intentan alcanzar el tren vació
que pasa por mi tráquea
mientras los pulmones se distraen
revisando los pasajes de abordar

el negro de unos ojos
se disipa por el anden
donde acelero
para no ser atrapado
por visiones
que traguen mis memorias
sobre un océano de fuego

en el bolsillo izquierdo del saco
escondo bajo llave
el corazón delator siempre asustado
vuela con los ojos en dirección al señuelo
es cazado por las desdichas que nunca quise entender

así galopo con mi silueta entre las calles
a la hora del almuerzo
en la infinita hilera de deudores en el banco
tras el artificio que escupe billetes

a veces consigo desbocarme sin sombrilla bajo de la lluvia
alejarme a galope de los impuestos / de mis deberes / de la policía
de las olas humanas en horas pico
de mi miedo a borrar tus labios indecente
beberme la vida en litros de angustia
sospechar de cada una de mis sensaciones
morir adherido a una esquina de la cama
entre pesadillas que me hacen recordar nuestros nombres
con la fiebre que me provocan mis impulsos neuróticos
y me procuran
desaparecer cada noche y cabalgar
sobre este corazón delator / que tu ausencia ha dejado amenazado.

viernes, 14 de octubre de 2016

Corazón de Niebla

Voy a buscar mi sombra entre la sombra,
porque mordí sin tiempo un corazón de niebla,
y lo bronco,
lo verdaderamente animal que me sostiene
está dolido.
 
MAX ROJAS 

Hubo una época, quizá lo recuerdes, en la que nuestras vidas representaban una hermosa eternidad. Nuestras risas eran un juego interminable y las fechorías un dichoso recreo en la dirección de la escuela. Un tiempo de aventuras en una tierra de dos por tres manzanas a la redonda, sobre bicicletas motorizadas por los sueños conquistados en una reta de fútbol, por la sonrisa de una niña linda, por los deseos de una tarde llena de golosinas, hamburguesas o el cálido sonido del fuego en noches de campamentos bajo las estrellas.


Apenas y puedo deslumbrarlo bien ahora, pero hubo una época en la que el odio, la soberbia o la desdicha no pasaban por la lista de asistencia. La muerte no existía salvo en las películas de terror, un Nintendo era la mejor caja de magia, y poder pasar toda la noche en vela, la historia más increíble para dormir arropado por las inocentes pesadillas. Fue en esta época en la que nos hicimos carnales, siempre lo recordabas; en medio del tercero o quinto de primaria, de los rezos matutinos, de los exámenes imposibles, de tus tenis azules, de los sonidos de la guitarra que nos daban vida, de un montón de sueños que nunca canjeamos en la tienda porque preferimos llevarlos hasta el centro de Coyoacán para sentirnos unos pequeños hombres conquistando los miedos de una mancha que comenzaba a tejer en nosotros la idea de la profesionalidad, de la responsabilidad, de eso que sabíamos que llenaría de alegría a nuestros padres, a nuestros hermanos, a nuestros amigos, a las personas que nos soportaron, que nos ayudaron, que nos emborracharon, que nos hicieron felices y nos juntaron también.


En alguna otra parte de esta historia, te convertiste en el hermano mayor de toda la pandilla, nuestro rompequinielas conchetumadre, un antihéroe joven, sin bandera, aventado. Y cuando decidiste tomar el saco e ir a trabajar, los looks de la adolescencia pesaban más en mí que en tu decisión por vencer nuevas guerras, nuevos sueños, nuevos retos. Después de muchos intentos obtuviste a la chica de tus sueños, formaste una familia cuando yo ni siquiera creía en el amor, aún así me confirmaste lo que nuestras pláticas de adolescencia sentenciaban: siempre hay alguien para uno, en algún lugar, en algún abismo, en alguna galaxia, sólo hay que esperar el tiempo necesario para que las matemáticas los pongan de frente y se enamoren.


Hermano, fuiste un gran hombre, un ser protector, amoroso, paciente, bondadoso, servicial, competitivo, extremadamente cariñoso, extremadamente osado, toda la vida, toda tu vida. Hasta el día que llegó la llamada que nadie quiere recibir y el grito ahorcado en la garganta sorprendió lo huraño en mí, doliendo mis ojos cuando te supe desvanecido, cuando la noticia de tu ausencia no era un día común de lunes que se puede llevar el mar. Perdón por esta forma de amargura pinche gordo, pero es que aquel día, de muy dentro mí, salió lo verdaderamente triste de mi llanto, algo que  ni mi corazón, ni mi mente pudieron entender, porque aquel día carnal, el traje negro nunca pensó que un alma verdaderamente alegre dejaría esta vida de lucha. Y entonces lo bronco, lo verdaderamente animal que me sostiene, se encontró dolido.


Sabes cuanto odiaba las despedidas hermano, creo que por eso nunca tuvimos una entre tantos ires y venires. Jamás hablamos de cosas tan insignificantes como la muerte porque sabíamos que nunca tendrías una, sabíamos que aunque no estuviéramos aquí, viviríamos en un montón de gente. Y ahora que lo pienso, omitimos conversar de las despedidas porque jamás tendríamos esta, porque ésta no es una de ellas. Esto es un montón de cosas que quería hacerte recordar cabrón, como tu lo hacías conmigo, con todos, y hoy justamente, que estas en otra galaxia, en otro tiempo, en otra frecuencia a punto de que las matemáticas te pongan de frente con una nueva luz eterna, una vida nueva que te haga nadar por nuevos mundos, sin tener que salir a respirar hasta que el tiempo te ponga cada vez más cerca hermano, hasta comprender, que la ausencia es también parte vivir.